Las actitudes positivas

Me ha encantado este  vídeo que me ha mandado Yosune sobre las actitudes

¿Qué son las actitudes?

Son formas habituales de pensar, sentir y comportarse de acuerdo a un sistema de valores que se va configurando a lo largo de la vida a través de las experiencias de vida y educación recibida.

Las actitudes son el sistema fundamental por el cual el ser humano determina su relación y conducta con el resto. Son disposiciones para actuar de acuerdo o en desacuerdo respecto a un planteamiento, persona, evento o situación específica y contribuyen a que la gente reaccionemos de una manera específica.

A mi modo de ver, resulta mucho más saludable emocionalmente mantener una actitud positiva. Si bien es bueno como norma general, la auténtica importancia de una buena actitud frente al mundo recae en que esta te permite afrontar mejor los malos momentos. Es mucho más sencillo superar una situación comprometida cuando piensas que vas a ser capaz de superarla que cuando decides desde un principio que no hay nada que puedas hacer para mejorar la situación, o en su defecto, para aceptar lo que suceda.

Por supuesto, no siempre se podrá mantener una actitud segura o positiva. Hay ocasiones en las que todos nos sentimos vulnerables, en las que nos rendimos por estar cansados de pelear o nos vemos abrumados y superados por la situación. Somos humanos, y en nuestras vidas hay ocasiones en las cosas que lo que sucede es superior a nuestra voluntad. Hay ocasiones en las que la gente necesita dejarse caer y pasar por su momento de duelo.

La importancia de nuestra actitud recae en el día a día. Todos podemos tener un mal día, pero sin que eso se convierta en una costumbre. Lo que importa, lo que realmente importa, es cómo decidimos ver e interactuar con el mundo que nos rodea. Si decides que eres tú quien tiene la última palabra en si tu mundo es triste, o es un mundo con pizcas de colores aunque el panorama general sea gris. Lo que importa, es el día a día. Conseguir ver las cosas con una actitud positiva aunque sea ligeramente.

Lo bueno de la actitud, es que puede cambiarse una vez que descubres que hay más de una manera de afrontar las cosas. Es un proceso, largo o corto según cada persona, pero lo importante es que puede cambiarse, si uno lo desea.