Una vida sin dirección es una vida sin pasión

Dice el proverbio árabe: “Quién quiere hacer algo encuentra el medio , quien no quiere hacer nada, encuentra la excusa” .
La motivación al logro es una disposición personal a marcarnos unos objetivos y hacer todo lo humanamente posible para alcanzarlos. No podemos acercarnos al mercado del trabajo , ni desarrollar nuestro talento, sin imponernos unas metas que nos ilusionen. Para mi tener ilusión es estar vivo y coleando, programar objetivos, soñar con lo mejor de cada uno, crecerse ante las dificultades y llegar a esa cima que de joven uno se planteó.   
Pero ¿qué nos ilusiona? ¿hasta dónde queremos llegar? . El doctor Rojas Marco cree, y lo comparto, que felicidad e ilusión forman un binomio inseparable. Esta ilusión es el ingrediente de toda vocación.
¿Qué ocurre si no tenemos ninguna vocación? Es un asunto que deberemos resolver.
Una vida sin dirección es una vida sin pasión. La gente que triunfa sabe muy bien qué es con lo que más disfruta y siente que va en esa línea. Por ello , recomiendo a quienes no saben lo que quieren que encuentren su autentica vocación ( esa actividad en la que son excelentes porque les encanta practicarla) . Vivir según las expectativas de otros es fatal. Mantenerse en la zona de comodidad ( lo que hemos hecho siempre , lo que hacemos con soltura) , también es pernicioso. En el mundo de hoy no hay nada más peligroso que la “supuesta” seguridad.
Shakespeare escribió : ” los barcos están más seguros en el puerto , pero no es para eso que fueron construidos” . Igual ocurre en nuestras vidas ; tenemos que esforzarnos para que merezcan las pena.
También puede haber miedo a tener éxito y separarte de los que quieres , o desear ser muchas cosas a la vez, o moverse en la dirección equivocada ( por ejemplo, ganar mucho dinero en una actividad que a uno no le gusta). Tenemos que ser valientes para romper el círculo vicioso. En esos casos, los amigos de verdad son insustituibles, porque nos pueden ayudar a expresar lo que sentimos , a tomar las decisiones adecuadas y a ir manos a la obra.
¿Y si aquello con lo que soñamos? ( ser artista, explorador, filósofo, tener un restaurante o lo que sea) le parece a nuestro entorno un trabajo superficial o poco valioso? Es el “síndrome del Patito Feo” . Si es una auténtica vocación , ve a por ella ( si te apasiona , serás feliz y encima estarás entre los mejores y serás admirado) . Recuerda que tus verdaderos intereses son un predictor infalible de tu talento. Cuando disfrutas con lo que haces es cuando das lo mejor de ti  mismo.
Si , desgraciadamente, nada , absolutamente nada , te interesa, esa negatividad crónica puede deberse a una causa física ( depresión) o emocional. Rompe la rutina, cambia de hábitos, haz ejercicio, respira otros aires… Tienes que encontrar aquello que te hace feliz. No puedes permitir que los bloqueos interiores y exteriores te paralicen.
La inteligencia es la capacidad de aplicar todo el conocimiento que se posee al servicio de una meta. ¿ De qué meta? De nosotros depende. De ahí la necesidad de motivarnos, de movernos , por un proyecto personal. Por ello es imprescindible que nos marquemos retos, que imaginemos el futuro que deseamos, que establezcamos objetivos personales. Y en estos momentos… de desarrollo tecnológico acelerado, de globalización de los mercados, de cambios profundos…, paradójicamente la necesidad de imponernos un destino e ir a por el es más vital que nunca.
Las personas que saben lo que quieren en la vida y están determinadas a trabajar por ello, acaban por lo general consiguiendo su propósito. Lo difícil es clarificar estas metas y en eso el coaching te puede ayudar.