La importancia de la razón de ser de un equipo

Cuando trabajo con un equipo para mejorar su rendimiento,para desarrollarles como equipo, la primera pregunta que les hago es ¿Para qué necesitáis ser un equipo?.

Algunos comités de dirección no tienen una idea muy clara de cuál es su razón de ser. La opinión más extendida es que están ahí para gestionar el negocio o para supervisar la marcha del negocio, o para decidir conjuntamente los temas importantes.

Pero gestionar, supervisar, decidir, son actividades que no explican más que lo que el equipo hace, no por qué lo hace. Sería difícil, por ejemplo, que un cirujano se sintiera fuertemente motivado, llamado a desarrollar una vocación, si sólo viera que su trabajo consiste en abrir, cortar y coser personas.
¿Qué lleva al cirujano a estudiar durante largos años, practicar, superar la amargura del fracaso cuando éste implica las vidas de otras personas? ¿Por qué cualquier ser humano se toma la molestia de aprender, mejorar, desarrollarse?

Normalmente lo que arrastra a un cirujano a desear pasar sus días en el quirófano es su pasión ilimitada por vencer la enfermedad o por ayudar a sus semejantes o por convertirse en un maestro de su especialidad.
Sin razón de ser del equipo , no hay ambición de mejora ni trabajo en equipo.

Las personas necesitamos una buena razón para todo. Hacer no sólo no nos motiva sino que nos exaspera. Necesitamos razones para trabajar, razones para amar y razones para vivir. Y si nos faltan buenas razones entonces encontramos que nuestras vidas están vacías, que no tienen sentido.

El doctor Viktor Frankl revolucionó el mundo de la psiquiatría con su teoría basada en la idea de que la principal fuerza del hombre es la búsqueda de significado.
Una de las principales tareas de los líderes de equipos es la de favorecer esa conexión entre las aspiraciones individuales y la misión del equipo, entre la razón de ser del individuo y la razón de ser del equipo.

Crear un equipo que sea consistente con la esencia misma de la naturaleza humana comienza con la formulación de la visión de un futuro que de verdad inspire a la gente y les motive, que implique significantes retos en cuanto objetivos a alcanzar, que reconozca el esfuerzo de todos y cada uno de los miembros del equipo y que ofrezca una oportunidad para añadir valor en otras áreas además de la puramente económica.
Sin esta visión de futuro que de verdad inspiré a la gente no podrá existir equipos, solo existirán grupos.