El código del nuevo líder


Uno de los últimos títulos que publico hace cinco meses Lid Editorial es El nuevo código del líder. Lo he leído hace poco y me ha gustado , el libro esta bien argumentado, pone muchos ejemplos concretos y además propone ejercicios de autoevaluación que nos serán de ayuda para crear y perfeccionar nuestro Código de Liderazgo
Los autores Dave Ulrich, Norm Smallwood y Kate Sweetman se encuadran en la línea de expertos que defienden que los líderes se hacen, para mi también. Para ellos, aunque hay personas que poseen unas condiciones innatas para organizar el trabajo y para dirigir equipos, cualquier profesional puede adquirir estas habilidades con trabajo y sentido común.

Ulrich, profesor de gestión empresarial de la Universidad de Michigan, dice que uno de los principales fallos es que se piensa que estar al frente de una compañía consiste en poner en práctica las normas de actuación que la firma tiene establecidas. Sin embargo, para él lo importante es aplicarlas y ayudar a otros a aprender. Cuando se hace esto “nuestro liderazgo trasciende la aptitud personal y se convierte en una capacidad de la organización“.

A partir de este hilo argumental la obra recopila cinco pilares básicos para alcanzar el éxito como directivo que se basan en la experiencia y en las conversaciones que el grupo de autores ha mantenido con cientos de ejecutivos internacionales.

Esta obra descubre el código del liderazgo desde la visión, el talento, la eficacia, el desarrollo y la excelencia. Así, las cinco reglas que propone este libro constituyen una herramienta unificada para aumentar las capacidades individuales y generar una cultura de liderazgo en la organización.

Regla 1: Modelar el futuro
La misión, los objetivos, la visión a largo plazo y los valores. Todos estos términos se aplican al pensamiento estratégico que modelará al futuro de la firma. Para convertirnos en estrategas de primera, debemos establecer claramente hacia dónde queremos ir. Asimismo, debemos ver nuestra estrategia como la trama. Se anima a ser curioso, a no quedarse sólo con lo que nos cuentan, a investigar y preguntar.

Regla 2: Hacer que las cosas sucedan
La “ejecución” significa convertir la estrategia en acción. Los líderes establecen e investigan los objetivos a corto y largo plazo por medio de la gerencia del tiempo, propiciando una amplia participación y estableciendo límites de tiempo y criterios para evaluar la responsabilidad. Todo esto permite obtener resultados constantes.

Los líderes efectivos son “agentes de cambio” que entienden que el negocio se debe adaptar a medida que las necesidades del cliente cambian, la tecnología progresa y las nuevas oportunidades se desarrollan.

Regla 3: Captar el talento de hoy en día
Si el liderazgo es el yin, entonces captar seguidores es el yan. La gerencia de talentos suena más fácil de lo que realmente es. Esta requiere de líderes capaces de inspirar a los demás con el fin de que cada quien dé el máximo posible. A los empleados les gusta trabajar para este tipo de líderes.

Regla 4: Desarrolla la siguiente generación
Las compañías suelen tener una marca externa para sus productos y una “marca de empleador” que define aquello que los empleados pueden esperar. Por ejemplo, quienes no estén interesados en trabajar directamente con el público, no se sentirán atraídos por una compañía como la Disney.

Regla 5: Invertir en nosotros mismos
Un buen liderazgo supone conciencia de sí mismo y fortaleza mental. Los líderes cavan sus experiencias de vida en busca de lecciones que puedan aplicar en el lugar de trabajo con el fin de desarrollar su “eficiencia personal”.

La comunicación se sitúa también como una herramienta esencial. Dicen que gracias al diálogo abierto y transparente la gestión del talento será más fácil. Si los empleados disponen de información y conocen los objetivos de la compañía su involucración y creatividad serán mayores. Ulrich defiende que es fundamental crear un ambiente laboral positivo y aprender a divertirse en el trabajo.

A modo de cierre nos proponen un plan de acción basado en cuatro pasos:

1. Establecer nuestra teoría del liderazgo.
2. Evaluar a los líderes que tenemos dentro de la organización.
3. Invertir en ellos.
4. Hacer seguimiento para alinear las prácticas de nuestra organización.

Aprender a dirigir equipos es difícil, pero con trabajo y sentido común se puede mejorar a la vez que se enseña a los demás.

Por eso siempre digo que un líder debe seguir desarrollándose durante toda su vida para así poder desarrollar a los demás.