Diez sugerencias para encontrar empleo

Ayer escuché en la radio a Juan Carlos Cubeiro decir estos consejos para encontrar trabajo, coincido plenamente con lo que dijo:
1. Desterrar para siempre la palabra “Parado”. Los desempleados no son parados, no están parados. Están provisionalmente desempleados.

2. Buscar un Empleo es un trabajo en sí mismo. Requiere de una jornada laboral de ocho horas diarias con media hora de descanso, dividida en tres partes. Si no empiezas a “trabajar” entrarás en un círculo vicioso de desánimo, falta de confianza en ti mismo, depreciación de tu propio valor. Nadie quiere contar con perdedores.

3. Ir al INEM no es suficiente. Menos del 3% de las contrataciones de nuestro país se realizan por las vías de empleo público. Tenemos que ir mucho más allá, y si es posible, en Equipo. Haz un Equipo con otras personas que estén buscando Empleo.

4. Dedica un tercio de tu “jornada laboral” a detectar para qué estás hecho, cuál es tu vocación, cuál es tu don, cuál es la semilla de tu talento. No valemos todo para todo. Y a poner en valor ese don en el mercado.

5. Dedica otro tercio de tu “jornada laboral” a potenciar tu Aptitud, tus conocimientos y habilidades, en cursos, leyendo, preparándote. Se necesitan 10.000 horas de duro entrenamiento para dominar cualquier disciplina.

6. Y dedica el tercer tercio de la jornada laboral, unas dos horas y media, a impulsar tu Actitud, tus cualidades. Básicamente, cinco: la Seguridad de uno mismo (la autoconfianza, que se muestra a través de la valentía), la Serenidad (la tranquilidad, la perspectiva, el autocontrol), el espíritu de Superación, el Servicio a los demás y la generación de Sinergias en el equipo. Haz una agenda de cómo estás en cada una de estas cualidades: puntúate, aprovecha tus oportunidades de mejora.

7. Encontrar un Empleo es cuestión de Confianza, propia y de los demás. Para ello, trabájate la Confianza. Tienes que darla, que otorgarla, antes de recibirla. Somos un país de relaciones personales, por tanto muévelas. Pide ayuda y demuestra a quienes te apoyan que eres una apuesta segura.

8. Iniciativa. Si quieres trabajar en una tienda, por ejemplo, analízala, pregúntate en qué la mejorarías, cuéntaselo al dueño, proponte para trabajar allí (valentía) con un periodo de prueba. Supera ampliamente las expectativas que pueda tener sobre ti.

9. Acude a las Empresas de Trabajo Temporal. Tú no estás mendigando un trabajo (no eres un coste; un trabajo es una “ocupación retribuida”), sino ofreciéndote para un empleo (un oficio, una profesión) en el que puedes aportar mucho, en el que le vas a hacer ganar dinero al empresario desde tu dignidad, desde el respeto, desde un buen servicio al cliente.

10. Cuenta con una persona amiga, de confianza, que te ayude a creer cada vez más en ti mismo y a la que le cuentes tus progresos. Cara a cara o por correo electrónico, explícale al final de cada semana lo que has hecho y cómo lo has hecho. Agradécele su ayuda (la gratitud es el mejor antidepresivo que hay) y que te sirva de espejo en los progresos.

“Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades”. D. Miguel de Cervantes

Como dice Javier Fernandez Aguado, buscar la ayuda de un coach es costoso pero lo es mucho más no tomar las decisiones correctas. Sería una lástima que por falta de decisión y por no buscar apoyo externo quedásemos encerrados en rutinas paralizantes en vez de asumir nuevos hábitos.

Todos necesitamos de otros, salir de nosotros. El diálogo se presenta como imprescindible. La identidad personal se logra gracias a la existencia de diálogo.Si éste no es sincero , la formación de la personalidad tendrá recovecos que impidan su sano desarrollo.

En este sentido el coach es un personaje esencial que le ayuda a acelerar las mejoras en quien pueda ser mas acomodaticio, o a frenar impulsos escasamente sólidos en quienes actúan antes que pensar .

En realidad, el núcleo de lo que llamamos coaching es simple, ayudar a otra persona a desarrollar al máximo sus potencialidades, en función de sus expectativas.